martes, 25 de marzo de 2008

Huerfano desde temprana edad

Los Valles de Aragua eran entonces las tierras más fértiles de venezuela. Allí en la pequeña población de San Mateo, la familia Bolívar poseía una hacienda.Los cuarto hermanos solían viajar a ella de vez en cuando. Les gusta ver cómo los peones ordeñaban las vacas y cómo cantaban en las terneras o fiestas patronales.

Simón a pesar de ser el menor, siempre era líder o cabecilla.
Prefería irse con los hijos de los esclavos y los mestizos que trabajan en la plantación.Con ellos se bañaba en el río y con ellos jugaba al trompo o subía a los árboles.Allí también aprendió a montar a caballo.A los 8 años tenía ya fama de ser estupendo jinete.

Pero a pesar de estos respiraderos, la infancia de Simón fue dolorosa.Un día, estando en Caracas, la mamá se pone muy triste.

Los niños reciben la orden de no alborotar en casa.Se entornanan las ventanas.El médico de la familia va diariamente para tratar la enfermedad del papá.Semana después un sacerdote le administra la Uncíón de los Enfermos. María Antonia, la mayor, lo comprende ante que los otros:

-Papá se está muriendo-dice en voz bajita a los demás hermanos.

Toda la familia se vistió de luto. Los numerosos amigos y parientes desfilaron ante el féretro. Doña Concepción reunió a los cuatro hijos. Los besó en silencio y luego con lágrimas muy limpias en los ojos les dice:

-Papá ha muerto. Papá ha ido al cielo. Desde ahora yo sabré darles el cariño de su ausencia.

Quizá el pequeño Simón no logra entender la muerte de su padre. Apenas tenía 3 años.

Esteban Palacios,tío materno, ocupa el vacío dejado por el Coronel muerto. Simón le llamará mas tarde "segundo padre". El se hará cargo de educar a los cuatro sobrinos.

A los pocos días otra vez Simón se encuentra feliz y contento en la hacienda. Allí es más libre y vive más divertido que en Caracas. El Sacerdote del pueblo lo enseña a leer, pero le sobra mucho tiempo para acopañar a los peones, aprender a pescar y conocer las aves y animales del campo.

No ha pasado mucho tiempo de la muerte de Simón, cundo un extraño mal agota la salud de Doña Concepción. Ni los cuidados medicos, ni los frecuentes cambios climáicos consiguen reponer su naturaleza enfermiza. El día 6 de Julio de 1792 los cuatro niños quedan completamente huéfanos. Simón tiene 8 años. El tío Esteban y la Negra Matea, ama de llaves, se encargarán del cuidado de los niños.

La muerte de la mamá deja en Simón consecuencias muy graves. Al faltarle la ternura, eñ calor y laa seguridad del hogar, su vida, en adelante, va a tener que ser más personal e individualista.

Comienza a templar su carácter desde muy temprano en el yunque del dolor y la soledad.

La muerte había robado a Simón la familia consanguínea, pero el destino le daría otra familia mayor. Desde entonces, sus padres y hermanos serán toda Venezuela primero, después la Gran Colombia, y finalmente, América.